*MEMORIA E HISTORIA (tomado de FE y RAZÓN, el blog de Antonio Orozco Delclós)

Autor: Josep-Ignasi Saranyana
Profesor de Teología
Universidad de Navarra
Fecha: 4 de noviembre de 2007
Publicado en: La Vanguardia (Barcelona)
La memoria no se opone a la historia. Esto es evidente. Son dos géneros distintos. Primero es la memoria y luego, la historia. La memoria, que radica en la persona, es recuerdo de una familia, una comunidad, una nación o un pueblo y tiene un fuerte componente afectivo y, por lo mismo, es selectiva. En consecuencia, las memorias no siempre coinciden, porque cada grupo social evoca unos sucesos según su origen y su identidad. La historia, en cambio, es una elaboración científica posterior.
Lo dicho puede deshacer muchos entuertos tejidos en torno a la ley de la memoria histórica (sin prejuzgar su título) y la beatificación de los mártires de la persecución religiosa española, que también es memoria. La primera tiene carácter cívico. La segunda, razón religiosa. Por ello, es equivocado presentar la magna beatificación del pasado domingo como respuesta católica a dicha ley.
De entrada, el recuerdo de los atropellos y crímenes cometidos por unos y otros, entre 1934 y 1942 (por establecer unas coordenadas), puede resultar catártico, con tal de que no reavive rencores ya olvidados y facilite el perdón mutuo, la paz y la concordia. Cosa difícil, ciertamente, cuando se agitan las aguas, pero no imposible. En algunos casos incluso reparará verdaderas injusticias y esto es muy bueno hacerlo.
Por su parte, la reciente beatificación de los mártires, que también pretende contribuir a la paz y concordia, es ante todo un acto de culto con clara finalidad pastoral. Es una evocación religiosa, para edificación de los fieles católicos. Con ella, la Iglesia enseña verdades escatológicas a los creyentes y los anima a perseverar en la fidelidad a Cristo, superando todo tipo de dificultades. Propone a los mártires como modelos, es decir, como héroes que no abandonaron su fe, ni siquiera expuestos a crueles tormentos y a la muerte. Y esto no es de ahora. Basta con echar una mirada a tiempos pasados y leer las actas martiriales de los primeros siglos

Querido Jorge: Me gustaría saber cómo consigues esta organización de categorias. A mí con una “página” no me sale más un documento.
Gracias y un abrazo. Antonio
Yo estoy estoy empezando y me gustaría que me citarais con link cuando tomáis algo de mi WordPress, al menos durante algunas semanas, para que se me conozca en este ámbito (si os parece bien).
Un abrazo
Antonio