*Sembrar en el mundo la alegría del Evangelio
Abril 28, 2008 por jsalinas
Hola amigos:
La alegría y la paz interior del Santo Padre conmueven profundamente. Son un ejemplo evidente de los frutos del Espíritu Santo en un alma humilde y confiada en la Providencia divina. El pasado domingo, después de haber ordenado a 29 sacerdotes, dijo estas palabras:
“En los Hechos de los Apóstoles se lee que el diácono Felipe llevó el Evangelio a una ciudad de Samaria, la gente acogió con entusiasmo su predicación, viendo también los prodigios que realizaba con los enfermos, «y hubo una gran alegría en aquella ciudad» (8, 8). Como he recordado a los nuevos presbíteros en la celebración eucarística, este es el sentido de la misión de la Iglesia y en particular de los sacerdotes: ¡sembrar en el mundo la alegría del Evangelio! Donde Cristo es predicado con la fuerza del Espíritu Santo y es acogido con espíritu abierto, la sociedad, a pesar de que tenga muchos problemas, se convierte en «ciudad de la alegría», retomando el título de un famoso libro referido a la obra de la Madre Teresa de Calcuta. Este es, por tanto, mi deseo para los nuevos sacerdotes, por quienes os invito a rezar: ¡que puedan difundir, allí donde estén destinados, la alegría y al esperanza que surgen del Evangelio!”
(Benedicto XVI, en la alocución del Angelus, el pasado domingo, 3.4.2008).
Os invito a estar más unidos a la persona e intenciones del Santo Padre.
Un cordial saludo
Jorge Salinas

