Tertuliano y el matrimonio cristiano

«Al contemplar esos· hogares, Cristo se alegra, y les envía su paz; donde
están dos, allí está también El, y donde El está no puede haber nada
malo» (Tertuliano, Carta Ad uxorem).

Anuncios

Ayuda mucho conocer la vida de los primeros cristianos

He vuelto a leer Epístola Ad Uxorem de Tertuliano, escrita en Cartago alrededor del año 200.  El número de cristianos en el Norte de África, en aquella época, ya es importante.  El gran apologeta cristiano desaconseja el matrimonio de una cristiana con un gentil y señala las grandes tensiones que se producen en la vida doméstica, en la vida social y en multitud de detalles diarios, si la esposa quiere ser fiel a su pertenencia a Cristo y su Iglesia.  Te haces una idea muy completa de cómo eran los primeros cristianos. Y, en muchos aspectos, la sociedad descrita es muy actual.

Dios y los misterios de la fe caben en nuestra cabecita formulados de un modo análogo.

Nunca hay que olvidar este principio.  Cuando decimos, por ejemplo, que los cristianos somos hijos de Dios por el bautismo no pretendemos quitar a Jesucristo su condición de Unigénito. Somos hijos por participación en la Filiación Única de Cristo.  Y cuando decimos que estamos llamados a identificarnos con Cristo no queremos decir que ya no existen ni la Virgen ni los Santos porque han desaparecido en la unicidad de Cristo.  Conforme crece la gracia y cuando se llega a la gloria, en esa medida, participamos de Cristo, nos cristificamos, pero siempre, y más en el Cielo, se conservará la “alteridad”.  Al Padre le llamaremos siempre Padre, como a Alguien distinto. A Jesús nos hemos de dirigir siempre amorosamente como Alguien distinto de nosotros. Igualmente trataremos al Espíritu Santo.  En cuando a las criaturas bienaventuradas llamaremos a la Virgen por su nombre u otro apelativo tierno, pero a alguien distinta.  Y lo mismo ocurrirá en la sociedad de los Santos, unos con otros.

Crisis de la familia, culpa de todos

La mujer tiene una gran capacidad para la paciencia. Si es una mujer quien gestiona la cocina de una casa y, más o menos, plantea un menú con cariño, puede aguantar y disculpar llamadas inesperadas del marido o de los hijos diciendo, a última hora, que no vienen a comer o a cenar por mil razones distintas. La mujer, de ordinario, aguanta. Pero la acumulación de pequeñas frustraciones de este tipo hacen mella a la larga.

¿Cómo mejorar la calidad de vida familiar?

Hay que dedicar más tiempo a la familia. Más tiempo a la mujer, más tiempo al marido, más tiempo a los hijos. Más tiempo a los abuelos. Más tiempo a los nietos. Los colegios no sustituyen a la familia. Más diálogo familiar, más ocio compartido, más relación de mutua ayuda con otras familias.  ¿Cómo escapar de una estructura consumista? Perdiendo el miedo a vivir más modestamente, a ser más pobres, pero más felices.

No rechaces las cosas buenas de lo nuevo

Leer un texto escrito o que alguien te lo lea son experiencias distintas. Hay personas que disfrutan más oyendo un cuento que no leyéndolo, como ocurre con frecuencia entre los niños.  Dentro del mundo digital se está dando un notable crecimiento de audios. Da pena comprobar que, muchas personas, sobre todo mayores, encuentran dificultades para leer por problemas de vista. Pero como han sido educadas en un rechazo a toda innovación tecnológica, se encuentra ahora incapaces o torpes para manejar cualquier dispositivo que les facilitaría oír contenidos de gran valor positivo.  A modo de ejemplo, señalo la página web del Opus Dei, con un servicio de audios espléndido.

Puedes encontrar 380 audios con homilías de san Josemaría, audios sobre el Evangelio y la vida cristiana, intervenciones del Papa Francisco, etc.