La oferta de Dios es la buena

En los 3 primeros capítulos del Génesis están encerradas las claves del crecimiento humano. El gran progreso realizado en los últimos siglos en buena parte ha sido logrado fuera del Paraíso y nos aleja de él. ¿Cómo reconducir el progreso haciéndolo dentro del Paraíso, porque es la precisamente la tarea encomendada por Dios al hombre?

“Seréis como dioses”, ¡qué peligro!

Un ateo que, sin pretenderlo, arroja luz sobre el relato bíblico de la expulsión del Paraíso cuando nuestros primeros padres ceden a la tentación del demonio (¡seréis como dioses!)y se rebelan contra Dios. “Dioses hechos a sí mismos, con solo las leyes de la física para acompañarnos, no hemos de dar explicaciones a nadie. En consecuencia, causamos estragos a nuestros socios animales y al ecosistema que nos rodea, buscando poco más que nuestra propia comodidad y diversión, pero sin encontrar nunca satisfacción. ¿Hay algo más peligroso que unos dioses insatisfechos e irresponsables que no saben lo que quieren?” (final del libro Sapiens de Harari”.

La ignorancia como campo de cultivo de nuevas creencias

Pero esto no tendría que sorprendernos. Incluso la propia ciencia ha de basarse en creencias religiosas e ideológicas para justificar y financiar su investigación. No obstante, la cultura moderna se ha mostrado dispuesta a aceptar la ignorancia en mucha mayor medida de lo que lo ha hecho ninguna cultura anterior. Una de las cosas que ha hecho posible que los órdenes sociales modernos se mantuvieran unidos es la expansión de una creencia casi religiosa en la tecnología y en los métodos de la investigación científica, que hasta cierto punto han sustituido a la creencia en verdades absolutas.

(Harari, Yuval Noah. Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad (Spanish Edition) (Posición en Kindle4470-4475). Penguin Random House Grupo Editorial España. Edición de Kindle).

Científicos honrados

En el libro Sapiens de Harari, aunque el autor se declara ateo, se señalan con honradez algunos de los agujeros que quitan solidez al gran queso de Gruyere de la para-ciencia moderna. Una muestra: “Después de siglos de extensa investigación científica , los biólogos admiten que todavía no tienen una buena explicación para la manera en que el cerebro produce la conciencia . Los físicos admiten que no saben qué causó el big bang , o cómo reconciliar la mecánica cuántica con la teoría de la relatividad general”.

Los límites del método científico

Dice Harari en su libro Sapiens, “la ciencia moderna no tiene dogma . Pero posee un núcleo común de métodos de investigación , todos los cuales se basan en recopilar observaciones empíricas ( las que podemos observar con al menos uno de nuestros sentidos ) y ponerlas juntas con ayuda de herramientas matemáticas”. Ya es un dogma reducir toda la realidad a lo sensible. Dice San Pablo, “ni ojo vio, ni oído oyó, si pasó por la imaginación del hombre lo que Dios tiene preparado para los que le aman”.

Ciencia y religión

Dios y sus misterios exceden a lo que podamos representarnos con nuestra inteligencia o con nuestra imaginación.  La Fe es la luz para caminar por esta vida y alegría para nuestro corazón,  pero sólo en el Cielo veremos todo claro. Las representaciones de la realidad con las  que pretenden justificar algunos ateos su ateísmo son auténticos comics imaginativos, como se comprueba en libros de moda como Sapiens, de Yuval.